12 razones para respirar por la nariz (Parte 1/3)
Parte 1: por qué tu nariz es mucho más lista de lo que crees
Respirar por la nariz no es una moda ni un consejo moderno. Es, sencillamente, cómo estamos diseñados. En esta serie de tres artículos vamos a compartir 12 razones claras y prácticas por las que la respiración nasal marca la diferencia en salud, rendimiento y bienestar.
Empezamos por las cuatro primeras.
1. LA NARIZ ES UN FILTRO NATURAL
Nuestra nariz cuenta con una membrana mucosa que actúa como filtro de seguridad antes de que el aire llegue a los pulmones. Aproximadamente tres cuartas partes de las bacterias que entran por la nariz quedan atrapadas ahí y se eliminan después.
El aire que respiramos viene cargado de todo: bacterias, virus, polvo, esporas de hongos, contaminantes… Si todo eso entrara directamente a los pulmones, el riesgo de inflamación e infección se dispararía. Y aquí la nariz cumple su función clave: detener el problema en la puerta.
Dicho de otra manera: la nariz es nuestra primera línea de defensa.
Imaginemos un partido de fútbol en el que un equipo sale al campo sin defensa, con todos los jugadores atacando y nadie protegiendo la portería.
¿Le pueden marcar goles incluso con defensa? Claro.
¿Las probabilidades aumentan sin ella? Sin duda.
Con la respiración ocurre exactamente lo mismo: mejor tener una buena defensa que confiar en la suerte.
2. RESPIRAR POR LA NARIZ TE MANTIENE CALIENTE
📢 ¡Sí. Como oyes!
La nariz también actúa como calefacción natural.
Cuando el aire entra por la nariz, pasa por los cornetes nasales, donde se calienta rápidamente. Para ponerlo en contexto: aire a unos 6 °C puede llegar a la parte posterior de la nariz a unos 30 °C, y alcanzar los 37 °C al llegar a los pulmones [1].
Esto protege las vías respiratorias del frío y reduce el riesgo de irritación o estrechamiento. Algo especialmente útil en invierno, en ambientes con aire acondicionado o durante el ejercicio al aire libre.
Si eres un friolero que se resfría de tan sólo ver un aire acondicionado o no tolera muy bien los climas norteños, este punto son buenas noticias.
Casi traídas desde el mismísimo Caribe.🌴
[1] Close your mouth, Patrick Mckeown
3. LA NARIZ TE HUMEDECE
Tu nariz dispone de esa membrana mucosa que mencionábamos antes. Esta capa mucosa humedece el aire entrante progresivamente, reduciendo el efecto de estrechamiento de la vía respiratoria causado por el efecto deshidratación. Es decir, por si nos parecía poco la capacidad de la nariz por calentar, también nos sirve para humedecer el aire.
No sólo no tienes nada que temerle al frío, respirando por la nariz tampoco habrá que temerle al calor.
Esto sí que es un auténtico 2x1😄.
4. LA NARIZ TE PONE A DIETA DE AIRE
Tus fosas nasales son una vía de entrada más pequeña que tu boca. De alguna manera, tu nariz impone una resistencia a la entrada de más volumen de aire. Y cómo iremos viendo en este blog, menos volumen de aire son buenas noticias para respirar bien ya que uno de los grandes malentendidos en la respiración es que más es mejor.
Es uno de los grandes dogmas de la sociedad moderna. Más vegetales es mejor.
Más ejercicio es mejor. Pero más respiración (y más rápido) en este caso es peor ❌.
Respirar suave, con pautas claras entre inhalación y exhalación son la clave para una correcta respiración.
Inhalar y exhalar por la boca significa utilizar el aparato respiratorio superior y el pecho, resultando en patrones impredecibles. Respirar por la nariz significa respirar con el diafragma a ritmos naturales.
Continuará...
En la próxima publicación seguiremos con cuatro razones más por las que respirar por la nariz puede cambiar cómo duermes, cómo entrenas y cómo te sientes en el día a día.
Porque sí: tu nariz hace mucho más de lo que parece.